miércoles, 24 de junio de 2015

A mi nieto Alvaro  
                                                                                                  
Siento gotas de lluvia saliendo de mis ojos.
Una fuerte presión sobre mi pecho,
Todo mi cuerpo mis huesos y mis músculos se tensan,
Y como si de un muñeco de plastilina se tratara,
Mi cuerpo parece recogerse blandamente.

Sé lo que es el amor, lo siento desde hace muchos años,
Pero nunca supe la raíz de este hermoso sentimiento.
Mirando ayer a mi nieto pude comprenderlo,
La raíz está en la emoción y la pasión que sientes por alguien,
Que tan solo hace unas horas para ti no existía,
Por alguien que es capaz de despertarte de hacerte sentir,
Como alguien diferente.

Oh dios mío, que sentimiento tan atroz y tan fuerte,
Hace que sufras que vivas que llores y que rías,
Porque todos los sentimientos y emociones están presentes.

Que ternura al ver a sí a mi hija, tan débil y tan fuerte.
Con que entereza, con que calma se enfrenta a su destino,
Sólo su cara y sonrisa cambiadas, en una expresión de abatimiento.
Con resignación bien entendida, será su amor su medicina,
Lo que permita a su hijo vivir tranquilo, feliz en su inocencia.

Maribel amor mío, cuantas lágrimas rompen tu pecho y tu entereza,
Pero eres fuerte y el amor que llevas dentro para tu nieto, te redime,
Vas a sufrir enormemente como yo, como todos,
Pero sin duda la fuerza que transmites le ayudará a ser libre.

Buscar sentido a lo que no lo tiene es inútil, triste y lamentable.
El destino es cruel muy cruel algunas veces,
Y aunque en el pecho mi corazón se estrecha y se comprime,
y siento una angustia que me desespera y ahoga,
mientras,  lloro como un niño perdido cuyas lágrimas reprime,
mi mente se rebela y deja compasión, angustias y lamentos,
y se prepara para enfrentarse a un mundo nuevo y diferente
y buscar el lugar donde mi niño pueda vivir feliz eternamente.

2/12/2014

ALF.

No hay comentarios:

Publicar un comentario