A mi nieto Alvaro
Siento gotas de lluvia
saliendo de mis ojos.
Una fuerte presión sobre mi
pecho,
Todo mi cuerpo mis huesos y
mis músculos se tensan,
Y como si de un muñeco de
plastilina se tratara,
Mi cuerpo parece recogerse
blandamente.
Sé lo que es el amor, lo
siento desde hace muchos años,
Pero nunca supe la raíz de
este hermoso sentimiento.
Mirando ayer a mi nieto pude
comprenderlo,
La raíz está en la emoción y
la pasión que sientes por alguien,
Que tan solo hace unas horas
para ti no existía,
Por alguien que es capaz de
despertarte de hacerte sentir,
Como alguien diferente.
Oh dios mío, que sentimiento
tan atroz y tan fuerte,
Hace que sufras que vivas
que llores y que rías,
Porque todos los
sentimientos y emociones están presentes.
Que ternura al ver a sí a mi
hija, tan débil y tan fuerte.
Con que entereza, con que
calma se enfrenta a su destino,
Sólo su cara y sonrisa
cambiadas, en una expresión de abatimiento.
Con resignación bien
entendida, será su amor su medicina,
Lo que permita a su hijo
vivir tranquilo, feliz en su inocencia.
Maribel amor mío, cuantas
lágrimas rompen tu pecho y tu entereza,
Pero eres fuerte y el amor
que llevas dentro para tu nieto, te redime,
Vas a sufrir enormemente
como yo, como todos,
Pero sin duda la fuerza que
transmites le ayudará a ser libre.
Buscar sentido a lo que no
lo tiene es inútil, triste y lamentable.
El destino es cruel muy
cruel algunas veces,
Y aunque en el pecho mi
corazón se estrecha y se comprime,
y siento una angustia que me
desespera y ahoga,
mientras, lloro como un niño perdido cuyas lágrimas
reprime,
mi mente se rebela y deja compasión,
angustias y lamentos,
y se prepara para enfrentarse
a un mundo nuevo y diferente
y buscar el lugar donde mi
niño pueda vivir feliz eternamente.
2/12/2014
ALF.
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