Los gráficos no se pueden ver.
LA META SE LLAMA LIBERTAD
LIBERTAD, la palabra más utilizada, repetida, reiterada,
frecuente e insistente, que está en boca de todos y que los partidos políticos
utilizan de manera constante, tenaz e invariable.
:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:.:
Nací en Madrid en el año 1.947, crecí en una época donde la
única LIBERTAD de la que disfrutábamos era la del slogan del Régimen “España
una Grande y Libre”.
En los años de mi adolescencia vivía en el Distrito de La
Latina, y recuerdo que todo era malo o ilegal, cualquier acto de alegría fuera
del ámbito familiar era pecado, estaba prohibido reunirse, se consideraba una
acto clandestino y podías ir a la cárcel. En esa época cualquier policía de
uniforme los “famosos grises”, te podían parar en plena calle y llevarte al
calabozo sin tener que darte ninguna explicación y que ni se te ocurriera
enfrentarte verbalmente porque además te podían dar con la porra sin el menor
miramiento.
En esa época también si un cura te paraba por la calle y te
pedía que le besaras la mano, tenías que hacerlo o podías tener problemas. La
única LIBERTAD de la que disfrutabas se circunscribía a tu familia y a tus
amigos más íntimos.
Fue un período triste y gris dominado por los vencedores, se
veían muchos militares uniformados, el uniforme era un distintivo de altivez y
orgullo, curas, monjas, ujieres,
ordenanzas, botones, porteros de hoteles de lujo, serenos, guardias urbanos, guardias
civiles, policías nacionales, guías de museo y un largo etcétera de
trabajadores y ciudadanos iban uniformados, algo que les distinguía y les hacía
más respetables, pertenecían al mismo bando, se valoraba. Ellos (los curas, los
policias y los militares) si disfrutaban de libertad, prácticamente eran los
dueños del país y en sus reuniones, círculos y tertulias la LIBERTAD era mayor.
Los obreros por definición eran comunistas y por tanto un
señuelo al que siempre podían acudir a pegar o detener cuando estaban
aburridos, cabreados o simplemente
porque les tenían antipatía, con la clase media había algún miramiento
siempre y cuando no sacaras los pies del plato y te comportaras dentro de las
pautas que marcaba el dictador.
Dicen que España es un país católico, que el 60 % lo somos,
en la década de los 50, 60, 70, eras católico, si, o si, si te revelabas tenías
que pagar un alto precio, ni te podías casar (casarse por lo civil estaba mal
visto), ni trabajar, ya que en muchas empresas si no declarabas ser católico no
te contrataban, por supuesto no te decían que era por eso pero no hacía falta,
lo sabías, y para cualquier gestión oficial no ser católico era sinónimo de
problemas, tardanzas e incluso imposibilidad de realizar la gestión con éxito. En
definitiva la falta de LIBERTAD seguía siendo absoluta.
Además eras presa de cualquier amigo del régimen que te
tuviera manía. Así que todos éramos católicos no por convicción sino para no
tener problemas. No podías bautizar a tu hijo o hija con nombres extranjeros,
las niñas obligatoriamente tenían que tener de primer nombre María.
Hasta bien entrados los años 60 estaba prohibido el uso de condones,
no de forma oficial pero si oficiosa, los conseguías en el Rastro y en una
calle del centro de Madrid que era donde únicamente los vendían.
Estando ya casado y con hijos, ibas a una farmacia para
comprar preservativos donde atendieran hombres, porque si eran mujeres te daba
vergüenza y pedías aspirinas, (hasta ese punto habíamos sido reprimidos) cualquier
farmacéutico te podía no solo no vendértelos, sino que además se creía con el
derecho de recriminarte, y ofenderte por usarlos.
Existían piscinas para hombres y otras para mujeres y en las
mixtas había vigilantes para que no se cometieran actos impuros que atentaran
contra la dignidad de los demás bañistas. Recuerdo que en una de ellas me
obligaron a cambiarme el bañador porque era blanco y resaltaba con mi piel
morena, lo que era una inmoralidad. En otra ocasión nos llamaron la atención;
estábamos mi novia y yo en el césped, ella sentada con las piernas estiradas y la
espalda apoyada en un árbol, yo tumbado con la cabeza en sus muslos, el resto
del cuerpo separado y los dos leyendo un libro, pues eso también era atentado
contra la moral.
Las películas, el teatro, las revistas y los libros, pasaban
por una censura implacable durante la dictadura franquista. Con la idea de
mantener la moral que se imponía desde el régimen, uno de los grandes objetivos
de la censura fue el cine, y especialmente sus actrices. Son muchos los cambios
que se produjeron, especialmente en escotes, también se cambiaron algunos
títulos de películas e incluso diálogos que en algunos casos como en Mogambo,
terminaron siendo mal censuradas ya que al cambiar el original, para que no se
produjera un adulterio, se convirtió en un incesto.
En esa época la LIBERTAD consistía en ver, oír, callar y
acatar, era tal el dominio sobre la población que ni siquiera disimulaban.
La gran mayoría de pisos de protección oficial que eran de
hasta 120 m2, era para los que habían servido al régimen franquista. Incluso
tuvieron que cambiar la ley porque al principio se hacían pisos de protección
oficial de 150 y 200 m2, en zonas privilegiadas y que por supuesto eran
adjudicadas a personas eminentes y afines al régimen.
Podría seguir poniendo ejemplos, porque en la Universidad
había más de lo mismo, aunque había algunas rendijas por las que entraba un
aire fresco de libertad aunque escaso y de poca intensidad.
Pese a todas las restricciones descritas y muchas más que
podrían dar para un libro, lo cierto es que los jóvenes de entonces éramos
capaces de ser felices, algo nada extraño si vemos hoy a los niños de países en
guerra como Irak, Yemen o tantos otros, donde los niños juegan entre los
escombros. No se echa de menos lo que no se conoce.
La LIBERTAD es el bien más preciado, incluso más que la
seguridad, sería interesante preguntarle a una gacela que desea más, vivir en
libertad en la sabana aunque pueda morir de sed, de hambre o incluso por algún
depredador o vivir en un zoológico segura pero prisionera.
En la década de los sesenta, podían contratarte a prueba y
tenerte trabajando seis meses sin cobrar, eso le ocurrió a mi mujer mi novia
entonces, entró a trabajar como secretaria en el Ministerio de Agricultura y
durante el período descrito trabajó gratis.
Si eso ocurría en un empleo público es fácil imaginarse lo
que pasaría en las empresas privadas.
En esos años hubo una eclosión de actividades e iniciativas,
España pasó de ser uno de los países más pobres de Europa a crecer, durante esa
década, a un ritmo medio del 7% propiciado por una apertura hacia Europa y
EE.UU. principalmente, además de gran cantidad de actividades culturales y
políticas, siempre al margen y casi siempre en contra del régimen y del Poder.
El período comprendido entre 1960 y 1973, recibe el nombre
de milagro económico español. En los años 60 no era muy difícil encontrar
trabajo, la primera tasa de paro que estimó la Encuesta de Población Activa
(EPA) corresponde a 1964. A finales de ese año el desempleo afectaba al 2,1% de
la población activa, sin contar los españoles que emigraban al extranjero y que
era un 5% de la población activa, más un 2% de temporeros. Aunque dicho así un
9,1% parece un gran dato si comparamos con Alemania el 1% y Francia el 2%, (y
no había emigración) no es tan halagüeño.
En esa época la llegada de Empresas extranjeras era constante
y la apertura de sociedades de todo tipo y entidades bancarias era permanente,
los periódicos estaban llenos de anuncios de trabajo. ,
Poco a poco los ciudadanos de este país fuimos adquiriendo
lenta pero paulatinamente una mayor LIBERTAD en todos los ámbitos, tanto
personales como profesionales.
Era tal la necesidad de encontrar buenos profesionales, que
en los anuncios para asegurarse que escribieran los mejor cualificados,
figuraban siempre dos conceptos que los trabajadores y directivos valoraban muy
positivamente, “trabajo fijo y la remuneración del puesto”. Hoy es excepcional
que en un anuncio de trabajo figure en
el cabecero los ingresos del cargo
Quedarse en el paro en esos años era algo que avergonzaba al
que se encontraba en esa situación, porque se consideraba que si alguien estaba
en el paro, o era incompetente o había cometido alguna irregularidad en su
trabajo. Algo verdaderamente injusto que muchos trabajadores tuvieron que soportar.
Aún hoy he conocido algún caso en que el desempleado no ha
cobrado el paro por considerarlo vergonzante, algo inédito en el siglo XXI,
pero real, que demuestra como los principios que nos inculcan aunque sean
estúpidos nos pueden atenazar y condicionar.
Durante décadas y
aunque los estándares de LIBERTAD se mantenían e incluso crecían, España sufría
varías crisis, la del petróleo en 1973 y el colapso del sistema monetario
internacional de Bretton Woods en 1979.
Factores
internacionales e internos volvieron a poner en un brete a la economía española
entre 1975 y 1985. La incorporación a la Comunidad Económica Europea (1986)
obligó a partir de ese año a un proceso culminante de desmantelamiento
industrial denominado como reconversión industrial durante el mandato de Felipe
González. Produjo huelgas y aumento considerable del paro.
En definitiva durante
los últimos cincuenta años, hemos tenido períodos de crecimiento y recesión,
pero durante ese trayecto conseguimos altos grados de LIBERTAD.
De manera muy
significativa entre 1982 y 1996 un periodo marcado por la urgencia del cambio
político, se abre una época de modernización económica y social, extensión del
Estado del Bienestar, reducción de desigualdades sociales.
Más LIBERTAD en
definitiva, que incluye la convergencia con Europa. Durante las presidencias de
Felipe González, el gobierno invierte en la construcción del Estado del
Bienestar pero a la vez, insertó el país en un determinado contexto económico
internacional, tomando medidas económicas que terminan abriendo una brecha con
los trabajadores y los sindicatos, algunos ejemplos:
Felipe González, como
todos los presidentes que le han seguido hasta la actualidad, ha apoyado la
invasión norteamericana de turno. Es su caso fue a principios de los años 90 a
Irak.
Durante la campaña
electoral de 1986, prometió acabar con la temporalidad en el trabajo. Después
de ganar esas elecciones legalizó las Empresas de Trabajo Temporal.
Prometió crear 800 000
empleos en su primera legislatura y en solo dos años se destruyeron 600 000.
Cuando abandonó el poder la tasa de paro había aumentado sostenidamente hasta
superar holgadamente el 20%.
Prometió rebajar la
edad de jubilación hasta los sesenta y cuatro años. Nunca lo hizo.
Atacó la progresividad
fiscal en 1991 haciendo pagar más a los que menos tenían y haciendo pagar menos
a los que más poseían. El PSOE aumentó el tipo más bajo hasta el 20% -el que
afectaba a las rentas más bajas que ahora pagaban más- y el más alto lo redujo
al 53% -el que afectaba a las rentas más altas que ahora pagaban menos-.
Inició los conciertos
educativos con la Iglesia católica que consisten en pagar con el dinero público
de todos, incluidos los que no son católicos, la educación en las creencias
privadas de una parte de la población, la católica.
En 1988 hizo una
reforma en el mercado laboral que abarató el despido en beneficio de la
patronal.
Pese al giro de un
PSOE de izquierdas que contaba con el apoyo mayoritario de la ciudadanía hacía
la derecha, (aunque vendida como centro-izquierda) la realidad es que en cada
legislatura fue derivando hacia políticas neoliberales, que fueron aplaudidas y
recompensadas por las elites económicas, apoyando claramente a su partido e
incluso alabado por personas como Emilio Botín.
Durante decenios nuestro
sistema de Salud Pública, se convirtió en un ejemplo en el que se miraban desde
muchos países de Europa sin disimular una cierta envidia. Incluso un presidente
norteamericano Obama, contrata al responsable de Sanidad del Gobierno Vasco
para tratar de implementar un sistema parecido en los EEUU.
Así con períodos de
crecimiento y otros de recesión, evolucionamos como sociedad y alcanzamos unas altas cuotas de derechos y
libertades nunca conocidos hasta entonces en España.
No obstante, quizás no fuimos conscientes de que la libertad
de la que disfrutábamos se iba cercenando poco a poco, casi sin darnos cuenta,
nos conformamos con una LIBERTAD en las costumbres, mientras nos reducían la
libertad en aspectos económicos y sobre todo laborales, con leyes cada vez más
restrictivas cediendo derechos a cambio de un crecimiento que no siempre
llegaba a la clase media y trabajadora, verdadero soporte del cambio.
Hasta que llega la Gran Recesión, que se gesta en EEUU y
contagia a toda Europa con las famosas “hipotecas subprime” encabezas por
Lehman Brothers
En julio de 2008, los bancos y las principales instituciones
financieras de todo el mundo anunciaron pérdidas de alrededor de 435.000
millones de dólares, se iniciaba el crisis financiera mundial de la que casi
ningún país se ha librado y por supuesto España tampoco.
Había nacido la “excusa perfecta” para empezar a reducir sin
miramiento los niveles de libertad y bienestar que habíamos conseguido durante
más de tres décadas y con la antigua pero eficaz arma de EL MIEDO, consiguieron
desbaratar en tan solo tres años lo que habíamos conseguido en décadas de
esfuerzo y lucha.
En España supongo que como en otros países la LIBERTAD se ha
ido reduciendo, constriñendo, sometiendo en la medida que los gobernantes y los
poderosos, han ido adquiriendo, comprando y manipulando la realidad con el gran
enemigo de la LIBERTAD otra vez EL MIEDO.
Es el arma más eficaz contra los deseos de LIBERTAD de los
ciudadanos, poderosa porque atenaza, acobarda, somete e impide que la gente se
rebele, consiguiendo que se acepten la ley Mordaza, la Lomce, y otras leyes injustas,
manteniendo los privilegios de las minorías.
Se generalizan los trabajos precarios, se desmonta la
sanidad universal pública y gratuita, que al no dar respuesta al ciudadano este
se ve obligado a contratar una sanidad privada que supone un importante
esfuerzo económico cómo es mi caso. Durante décadas la sanidad pública ha sido un ejemplo de
eficiencia y calidad, que era la envidia del mundo entero.
Aprovechando la crisis y con los recortes se ha beneficiado
de manera partidista y grosera a las empresas privadas sanitarias traspasando
millones de clientes que antes no necesitaban de sus servicios, salvo que
quisieran tener un trato más personal y elitista, pero no de mejor calidad ni
en sus médicos ni en sus medios.
El sector privado gana
cada vez más peso en la sanidad española. Los últimos datos publicados por la
Fundación IDIS, el lobby de las aseguradoras y clínicas de titularidad privada,
son inequívocos. La financiación pública representó en 2013 el 71,5% del gasto
sanitario total en España. La privada aportó un 28,5%. Se trata de la
proporción más alta de la última década, muy superior a la de varios países de
nuestro entorno, como Reino Unido (13,4%), Francia (21,3%), Italia (22,6) o
Alemania (23,7%).
Aunque no tengo los datos, con toda seguridad en este año
2.017 las estadísticas indicaran un crecimiento mayor del sector médico privado
que en los años anteriores, en detrimento del público.
Lo decepcionante del asunto es que no se debe a que tengan
un mejor servicio en todas la áreas, se debe a que los servicios médicos
públicos han sido esquilmados, empobrecidos, debilitados e incluso a veces
destruidos, obligando a los ciudadanos a tener que ir a la sanidad privada que
no es barata, salvo cuando eres joven, que apenas la necesitas salvo para los
embarazos.
Hoy los mayores de sesenta años que es cuando más se
requiere el servicio médico y que tengan como es mi caso contratada una póliza
de seguros para dos personas tendrán que pagar alrededor de tres mil euros
anuales o más, sin incluir las medicinas y algunos tratamientos que no están englobados
en la póliza.
En la misma proporción o seguramente aún mayor que la
pérdida de LIBERTAD, nos desayunamos todos los días con una ristra de
escándalos de prevaricación, financiación ilegal de los partidos, estafa,
apropiación indebida y todo tipo de corrupción.
A mayor corrupción menos LIBERTAD. ¿Es España un país
corrupto?
Claro que sí, aunque poco
a poco se va abriendo el camino de la transparencia en nuestro país. El Consejo
General del Poder Judicial (CGPJ) ha hecho públicos los indicadores de la
actividad judicial contra la corrupción (entre julio de 2015 y septiembre de 2016, algo más de un año), que
nos dejan una potente radiografía de uno de los principales problemas para la
sociedad española. Y hemos encontrado estos preocupantes e indignantes datos:
1.378 PROCESADOS / ACUSADOS
166 PROCEDIMIENTOS
77% HOMBRES
Un dato muy llamativo
es que del total de acusados y procesados por corrupción, 1.060 (el 77%) eran
hombres, mientras que 318 fueron mujeres.
El coste de la
corrupción en España: más de 7.500 millones, que paradójicamente es
prácticamente la cifra que nos pide Bruselas que recortemos, 8.000 millones.
Lo que parece meridianamente claro es que los Empresarios y
los Políticos temen a los ciudadanos con formación y con libertad para
expresar, informar, argumentar y convencer. El movimiento del 15M, les cogió de
improviso y han decido que algo así no vuelva a suceder, ¿y cómo conseguirlo?
Implementando Leyes restrictivas, que provoquen MIEDO, el
mejor antídoto contra LA LIBERTAD;
a + MIEDO – LIBERTAD.
El informe de Amnistía Internacional, titulado España: el
derecho a protestar, amenazado. Pone de manifiesto los abusos de la policía
contra los manifestantes, la falta de rendición de cuentas por esos abusos y la
determinación de las autoridades españolas de reforzar una legislación
represiva.
Desde que la crisis
económica y financiera golpeó a España, la pérdida de puestos de trabajo, las
medidas de austeridad y lo que se percibe como una falta de transparencia en la
toma de decisiones han llevado a miles de personas a salir a la calle a
expresar su protesta. En 2012 hubo casi 15.000 manifestaciones en toda España:
unas 40 por día. En 2013 hubo 4.500 solamente en Madrid: un incremento de un
millar respecto al año anterior. Como el propio gobierno ha reconocido, sólo
hubo actos violentos en menos del uno por ciento de las protestas.
El Congreso de los
Diputados, con la mayoría absoluta del gobierno del PP, aprobó a finales de
marzo de 2015 la Ley Orgánica del Código Penal y la Ley Orgánica de Seguridad
Ciudadana que restringen el derecho a la libertad de reunión pacífica,
asociación y expresión. Estas reformas introducen, entre otras, nuevas medidas
antiterroristas y legalizan la devolución en caliente e ilegal de migrantes y
refugiados desde Ceuta y Melilla a Marruecos.
Los nuevos delitos
contenidos en la Ley de Seguridad Ciudadana restringen indebidamente el derecho
a la libertad de reunión pacífica y expresión, criminalizan algunas formas
legítimas de protesta e incrementan las penas para otras. Las nuevas
disposiciones contienen limitaciones a los lugares y las fechas en las que se
pueden celebrar manifestaciones, incluida la prohibición de las "reuniones
espontáneas" en determinados lugares y multas a las personas que las
organicen.
Se le otorga a la
policía amplios poderes de decisión, sin salvaguardias de procedimiento, para
multar a las personas que les muestren "falta de respeto". También se
restringe la grabación de agentes de policía en vídeo, con multas de hasta
30.000 euros para quienes difundas las imágenes. En los últimos años, las
imágenes grabadas durante manifestaciones han sido fundamentales para demostrar
el uso excesivo de la fuerza y otros abusos de la policía durante el control policial
de las manifestaciones.
Las autoridades
gubernamentales, no los tribunales, impondrán multas por numerosos delitos de
orden público, lo que pondrá en riesgo las garantías procesales.
Determinados delitos
se redefinen como "agravados" cuando, entre otras cosas, tengan lugar
en el contexto de las manifestaciones o reuniones de gran tamaño. La definición
de "obstrucción" es tan ambigua que puede incluir actos de
resistencia pasiva y puede equipararlos a actos violentos.
La definición de los
delitos nuevos o enmendados significa que pueden aplicarse a conductas que
están protegidas en virtud del derecho internacional de los derechos humanos.
En este sentido, la nueva legislación infringe el requisito de certidumbre
jurídica, es decir, el requisito según el cual las leyes deben estar formuladas
con precisión suficiente.
Y todo para instalar
EL MIEDO en nuestro ánimo, aunque si este término produce una cierta
"urticaria intelectual", tal vez pensemos en temor, ansiedad o
estrés. Todas estas emociones tienen en común que se activan cuando percibimos
amenazas y que nos hacen pagar un alto precio, en nuestra vida y en nuestro
desempeño.
Uno de los
resultados que provoca en el individuo, es el conformismo, el miedo impide progreso, crecimiento, avance, y todos los
estímulos que nos ayudan a prosperar como persona y como sociedad.
Para poder recuperar confianza y libertad no hay más remedio
que desprendernos del MIEDO, empezando por las urnas. Hay que refundar el
estado de bienestar para que pueda evolucionar en la profundización de
derechos, y para que la adquisición de esos derechos no pueda estar sujeta a
retroceso alguno, hay que incluirlos en la Carta Magna.
Tenemos la necesidad perentoria de crear los rudimentos para
un nuevo modelo económico y productivo, basado en unas relaciones laborales
justas, desandando los caminos de la precariedad y del exilio económico de
nuestros jóvenes, y también apostando por el desarrollo de líneas de productividad
económicamente viables y medioambientalmente sostenibles. Hay que subrayar que
las mafias son consustanciales a monocultivos como el del ladrillo y las
infraestructuras.
No estoy en desacuerdo con los principios del Mercado Libre
o de Libre Competencia, al contrario, la competencia es buena, nos obliga a
mejorar, especializarnos, transformarnos, evolucionar, y ser más competitivos. Pero
todos sabemos que el mercado hay que regularlo para evitar un bien descrito y
pormenorizado que se estudia en un curso básico de economía de mercado: el
monopolio y el oligopolio y determinadas prácticas ilegales y dañinas como el
dumping.
Empezamos por el monopolio, que en griego significa vender
uno. Digamos que es una situación de privilegio legal o fallo de mercado, ya
que sólo existe un productor (monopolista) que posee un gran poder de mercado.
Seguimos con el Oligopolio. Es un mercado dominado por un
reducido número de productores o distribuidores. Es un mercado que se encuentra
en una posición intermedia entre lo que se conoce como competencia perfecta y
el monopolio. Hay que añadir que un mercado oligopolístico puede presentar, en
algunas ocasiones, un alto grado de competencia y competitividad, aunque eso
ocurre raramente.
Con esta pincelada, he pretendido diferenciar entre lo que
representa un mercado libre con competencia perfecta y lo que no lo es, durante
décadas las empresas energéticas y estratégicas (Oligopolios) eran propiedad de
la nación, estaban incluidas en El
Instituto Nacional de Industria (INI) una entidad estatal española, creada como
un soporte institucional para promover el desarrollo de la industria en España.
Entre los años 1940 y 1980 constituyó de hecho el grupo
empresarial más grande e importante del país. El INI desapareció en 1995 y sus
funciones fueron asumidas por la Sociedad Estatal de Participaciones
Industriales (SEPI).
Destacaremos algunas de las más importantes que han sido
privatizadas con la excusa de una mejor competitividad aunque la realidad es
que eran rentables y lo que se han trasvasado son los beneficios, antes, de
todos los Españoles, ahora, de multinacionales privadas (verdaderos gobiernos
en sí mismos), CAMPSA (actualmente grupo Repsol Campsa y Petronor) SEAT,
ENDESA, ENSIDESA, IBERIA, CASA, RENFE, TELEFONICA, TABACALERA, ETC.
Y en la banca aunque no pertenecía al INI, estaba el Banco
Hipotecario de propiedad estatal, cuya labor
fue magnifica y de alguna manera equilibraba una balanza en el mercado
Hipotecario de España, ayudando a muchas familias a pagar una vivienda, ya que
daban mayores facilidades, y no aplicaban los desahucios con el rigor de la
Banca privada. Aun con esa política de ayuda y apoyo a los hipotecados, los
resultados económicos de la entidad eran positivos.
Por supuesto que todos los cambios que se hacen se venden
como primordiales, necesarios, inevitables, ineludibles, y que a la postre conllevan
una menor independencia (LIBERTAD) de los gobiernos en sistemas neoliberales
como el que tenemos en casi toda Europa.
Podemos definir al Neoliberalismo como el conjunto de ideas
políticas y económicas capitalistas que defiende la no participación del Estado
en la economía, dejando por fuera cualquier injerencia gubernamental,
fomentando así la producción privada con capital único sin subsidio del
gobierno.
De acuerdo con esta doctrina, debe haber plena libertad de
comercio (libre comercio), ya que este principio garantiza el crecimiento
económico y desarrollo social de un país. Y que en el fondo no es más que un
slogan, tras el que se oculta, la libertad de saltarse las leyes que protegen
la seguridad jurídica y económica de un país, es permitir que las grandes
empresas, se salten a la torera los convenios y los derechos adquiridos por los
trabajadores. Surgió en la década de 1970 a través de la escuela monetaria de
Milton Friedman como una solución a la crisis que afectó a la economía mundial
en 1973, causada por el excesivo aumento de los precios del petróleo.
Ahora veamos el Comunismo, es un movimiento político que
promueve la formación de una sociedad sin clases sociales, donde los medios de
producción sean de propiedad común. Esto implica que la propiedad privada de
dichos medios no existiría, lo que llevaría el poder a la clase trabajadora.
En su fin último, el comunismo busca la abolición del
Estado: si no existe la propiedad privada de los medios de producción, no
existe la explotación. Por lo tanto, la organización estatal no sería
necesaria.
Si comparamos ambos extremos, observamos que ambas
ideologías son tan extremas como parecidas, ambas pretenden imponer un modelo
en el que los gobiernos pierdan prevalencia e incluso puedan desaparecer, y en
ambas no se busca el bienestar de los ciudadanos y el equilibrio entre las
distintas clases sociales, sino el de
una determina minoría que maneja, promueve y distribuye a su antojo e interés
los medios económicos y productivos y financieros.
Es cierto que en los países comunistas al uso (no
consideramos a China por razones obvias), se caracterizan por que no hay ricos,
salvo los dirigentes que más que ricos, viven con ciertos privilegios que les
acercan a esa elitista clase social privilegiada.
Pero lo cierto es que en los países donde el neoliberalismo
el sistema imperante, ocurre algo parecido. Pongamos el caso de España en estos
últimos nueve años.
Actualmente España es
el país de la OCDE en el que más ha crecido la desigualdad desde el inicio de
la crisis, tan solo por detrás de Chipre y superando hasta en catorce veces a
Grecia, según el informe "Una economía al servicio del 1 %" que ha
publicado hoy Oxfam Intermon.
La ONG asegura que la
pobreza y la exclusión en España han aumentado "de manera alarmante"
en los últimos años, con 13,4 millones de personas en riesgo de exclusión en el
año 2014 (el 29,2 % de la población española).
La distancia entre
ricos y pobres ha crecido y en 2015, el 1 % de la población concentró tanta
riqueza como el 80 % de los más desfavorecidos. "La fortuna de sólo veinte
personas en España alcanza un total de 115.100 millones de euros", explica
el informe.
En este sentido,
España es el segundo país de la Unión Europea en el que más ha crecido la
distancia entre rentas altas y bajas, sólo por detrás de Estonia, y entre 2007
y 2014 el salario medio español se desplomó un 22,2%.
Este análisis
realizado por la organización Oxfam Intermon de gran prestigio y equidistante
de cualquier ideología o partido político, es demoledor.
Por encima de las consignas, manifestaciones y declaraciones
de los partidos de derechas o centro derecha como se gustan llamar, dejan sus
palabras huecas antes los hechos, que son los verdaderos valedores de aquello
que se promete y que se convierten así en discursos cínicos y populistas.
Aunque intentan utilizar este término para desprestigio de los partidos de
izquierdas, la realidad es que el populismo es según muchos analistas y periódicos
otra cosa.
Para la revista The Economist, cuando un partido se apoya en
lazos de “patronazgo y corrupción” o, como otro comentarista argumentó, que
Berlusconi hablaba “en el lenguaje del hombre común de la calle”. Según el New
York Times, en Europa es “populista” cualquiera que quiera poner límites a la
migración interna o sea euroescéptico; con esos dos rasgos ya alcanza para
ganarse el mote.
El líder italiano Beppe Grillo es por supuesto un
“populista” ya que critica al establishment político italiano.
No importan las ideas que uno tenga en cualquier otro
asunto: si uno habla como la gente común, si critica a Estados Unidos, si tiene
problemas con el curso que está tomando la Unión Europea o con su establishment
político local, uno es un “populista”. Y no importa si se trata de un
izquierdista radicalizado o de alguien de extrema derecha. En Grecia, según nos
informan, Syriza es por supuesto “populista”. Pero también lo son sus enemigos
del movimiento Neo-Nazi Amanecer Dorado. Las ideas de ambos grupos son
totalmente opuestas en todas y cada una de las maneras posibles, pero sin
embargo ambos se las arreglan para pertenecer a la misma familia política.
Ambos son “populistas”.
Toda esta maraña de conceptos, pensamientos, opiniones y
conjeturas, tienen un fin una meta real, confundir a los ciudadanos que al no
saber muy bien quien dice la verdad y quién miente y ante el miedo a perder su status, (el trabajo en los más desfovericídos)
prefieren seguir como están, que adentrarse en un proyecto de país en el que
los que piensan diferente van a arruinar nuestra maltrecha economía, y así
nuevamente la libertad se cercena
haciendo de los ciudadanos una manada bien aleccionada de borregos, que se
conforman con lo que les dicen y con lo que les dan.
¿Alguien se imagina a un potentado millonario votando por un
partido de izquierdas?, la verdad es que no, porque son coherentes y votan a
los partidos que les permiten mantener sus privilegios y prerrogativas, y poco
les importa si son partidos corruptos o no, teniendo en cuenta además que una
de sus mejores armas es la de corruptores.
No es casualidad que
antiguos ministros, presidentes y parlamentarios, gracias a las puertas
giratorias han recalado en los Consejos de Administración de las empresas del
IBEX35. Recordemos que 32 ex-políticos son consejeros solo en el sector
eléctrico.
Los ex-políticos
presentes en los consejos del Ibex se embolsaron más de 25 millones de €, sólo
en 2015
Dos de cada tres
grandes empresas cotizadas cuentan en su principal órgano de administración con
antiguos dirigentes de partidos y altos cargos.
Debido a unas leyes
claramente injustas y que parecen inamovibles, el puente entre políticos y
grandes empresas es una verdadera autopista por la que transitan rápida y
cómodamente, mientras los más desfavorecidos ven como sus derechos, libertades
son cercenada y los salarios son cada vez más precarios.
Además, España es uno
de los únicos tres países del mundo desarrollado que paga a sus expresidentes y
exministros después de dejar su cargo. Las pensiones a políticos son poco
comunes en Europa. Sólo algunos países compensan a sus políticos tras abandonar
los cargos durante los años que están obligados a permanecer lejos de los
puestos directivos de la empresa privada.
Sirva este resumen para dejar constancia que el principio en
el que se basa la acción política, interesada no en mejorar la vida de los
ciudadanos, aunque nadie lo dice, claro, estaría mal visto e incluso quizás
algún grupo de enajenados podría intentar hacer algo para remediarlo, las
consignas son claras y contundentes,
EL INTERÉS DE UN BUEN POLÍTICO ES MEJORAR LA VIDA DE LOS
CIUDADANOS.
Pero la realidad es tozuda y se obstina en demostrar la
enorme mentira de esa frase, aunque desgraciadamente algunos no quieren
enterarse, es mejor vivir en la ignorancia, con una frase lapidaria, A MI NO ME
INTERESA LA POLÍTICA y esa frase tan corta y rotunda es el enorme agujero por
el que los que dirigen las instituciones hacen y deshacen según les viene en
gana, a nadie le interesa lo que pasa si cobran su miserable sueldo o no, a
final de mes.
A quién cree que las cosas son como son y no se pueden
cambiar, yo les diría a los que piensan así que si eso fuera cierto aún
existiría la esclavitud, el derecho de pernada, jornadas de 18 horas, las
mujeres no podrían votar, y todos los derechos que hemos conseguido a través de
siglos de lucha no existirían.
La utopía de hoy es la realidad
del mañana.
El ser humano es una prueba evidente de que los límites
están para superarlos, en atletismo por ejemplo los 100
metros lisos 10s6d en 1.912 y 9s58d en 2.009, pongo este ejemplo como muestra
de que el ser humano no deja de superarse así mismo, no solo en disciplinas
deportivas sino en todas las actividades humanas que conformar nuestra
personalidad e identidad como especie.
No obstante es necesaria una decisión firme y perseverante,
primero de que queremos conseguir y después una lucha permanente e
inquebrantable para conseguir lo que nos proponemos.
La mayor fuerza en un país democrático es en primera
instancia las elecciones, cada cuatro años tenemos la posibilidad de votar. En general
la gente vota dejándose llevar por el corazón en vez de por la razón.
Hablemos ahora del paro, este gobierno no hace sino presumir
de que ha bajado el paro, pero lo que no
dicen es cuanto lo subieron, en este gráfico vemos claramente que sus políticas
neoliberales consiguieron pasar del 13.79% de paro en 2.008 a 25.77% en 2.012.

Mientras que la tasa
de desempleo en la zona euro se mantuvo estable en marzo de 2.017 respecto al
mes anterior en el 9,5%, su nivel más bajo desde abril de 2.009 y siete décimas
por debajo de la lectura del año anterior, según los datos ofrecidos por
Eurostat, que vuelve a colocar a España (18,2%) como el segundo país con peores
cifras de toda la región tras Grecia (23,5% en enero).
Aunque el paro ha
bajado lo que no dice la encuesta es la calidad del trabajo, veamos algunos
ejemplos:
El INE precisa que el
salario más frecuente en 2.016 fue de 15.500 euros anuales, unos 7.200 euros
menos que el salario medio. El organismo estadístico explica esta diferencia
entre el salario medio y el más habitual en que hay muchos más trabajadores con
sueldos bajos que con sueldos altos.
Para empezar, como
referencia, hay que tener en cuenta que el sueldo medio en España en 2015 fue
de 26.259 euros al año. Es decir, 2.188 euros al mes, si se realiza el cálculo
en doce pagas anuales, según recoge Expansión/ Datosmacro.com.
Así, por ejemplo, en
Alemania la retribución media asciende a 47.042 euros anuales, en Francia a
37.792 euros y en Italia a 30.710 euros, montantes bastante más elevados que
los que se cobran en España. Los que más cobran son los ciudadanos de
Luxemburgo con un salario de 55.553 euros anuales, seguido de Dinamarca (54.416
euros), Reino Unido (49.621 euros), Países Bajos (49.235 euros) y Bélgica
(46.693 euros).
Por debajo tenemos a
Bulgaria con (5.080 euros) al año, seguido de Rumanía (6.222 euros), Lituania
(8.116 euros), Portugal (17.280 euros) y Grecia (20.296 euros).
A nivel universitario
donde España, con 1.600.000 alumnos de enseñanza superior, se ha situado en el
quinto puesto entre los países miembros de la Unión Europea en número de
estudiantes universitarios, tras triplicar las matriculaciones en este nivel
educativo respecto a hace veinte años, según se recoge en el último informe
anual de Eurostat, realizado por la Oficina de Estadística de la Unión Europea.
En la Unión Europea
cursan estudios universitarios 12 millones de alumnos, lo que representa el 15%
de la población estudiantil, porcentaje que en España alcanza el 18%. Alemania,
con 2,1 millones de universitarios y Francia, con 2 millones, son los Estados
miembros de la UE con mayor número de estudiantes de enseñanza superior,
seguidos por Italia y Reino Unido (1,9 millones de universitarios), y España
(1,6).
Sin embargo estos
datos que deberían ser optimistas, esconden una realidad muy triste y es que la
falta de oportunidades de los jóvenes licenciados, hace que tengan que buscar
trabajo en otros países con lo que España pierde o mejor derrocha talento que otros
países más avanzados aprovechan y que nos relegan a depender de estados con más
acierto y capacidad.
Según el diario.es, el
estudio Laboratory Catalog 2016/17 - METTLER TOLEDO, estima que hay 700.000
españoles y españolas que abandonaron su país natal entre 2008 y 2012. Una
cifra que los datos oficiales reducen a 225.000 personas. De este conjunto,
"ni todos encajan con la 'fuga de cerebros' ni todos se van a quedar fuera
para siempre", apunta González-Ferrer. Aunque lo cierto es que el aumento
de los emigrantes con una edad comprendida entre los 30 y 35 años hace pensar
en un retraso en el retorno, pues el motivo de la marcha no son tanto los
estudios y la formación como la búsqueda de empleo.
Pero los datos son
fríos e interpretativos y según quién los analice son muy negativos o como unos
verdaderos trileros, pueden convertirlos en positivos.
Llegados a este punto
solo quedan dos opciones, nos resignamos y malvivimos en un país donde cada vez
los ricos son más ricos.
El número de
millonarios españoles aumentó 2.015. En España más que en cualquier otro país
de Europa. Ya son 193.000 personas las que declaran tener un patrimonio
superior al millón de dólares en España, lo que supone un incremento del 8,4%
respecto a 2014, según el XX informe Mundial de la Riqueza (World Wealth
Report, en sus siglas en inglés) difundido por la consultora Capgemini. Desde
que estalló la crisis financiera, en 2008, el número de millonarios españoles
se ha incrementado un 50%, precisa el estudio.
A la vez que hay más
ciudadanos millonarios también han crecido el número de españoles cuyas rentas
se han visto disminuidas de manera drástica y son cada vez más pobres.
Veamos la siguiente estadística:
Fuente: OECD
El punto-rombo blanco
indica la caída de renta disponible del 10% más pobre. Casi un 14%. El
punto-rombo negro, el descenso de la renta disponible del 10% más rico. Cayó
menos de un 2%. Somos el país con mayor variación en la
diferencia entre estos dos grupos de la población. (y eso que los datos solo
llegan a 2011)
¿Y cómo es posible
que nos haya ido tan mal? Pues porque el principal factor que aumenta las
diferencias es el trabajo. Mejor
dicho, el no trabajo. Y ahí, imaginad quién lidera…Es decir, las diferencias
entre ricos y pobres han aumentado en nuestro país porque la gente ha perdido
trabajo (color azul barra) y no tanto por el aumento de las diferencias
salariales (color gris barra).
Si el gráfico lo
hiciéramos en 2.017, seguro que es aún mayor la brecha entre ricos y pobres.
Nuestra única oportunidad es:
Si siempre haces lo
mismo,
Los resultados
también lo serán,
Para cambiar las
cosas
Es necesario hacer
algo diferente
Pensemos menos en ideologías y más en aquello que nos
conviene, que nos ayuda a mejorar nuestra vida, desde el punto de visto físico
y espiritual, necesitamos sentirnos LIBRES:
La libertad es la facultad que toda persona tiene PARA Ser
quien Es.
El problema es que vivimos en una sociedad materialista, sin
valores, donde los actos de generosidad no son apreciados, más bien al
contrario.
La individualidad es el paradigma en el que se premia la
codicia, la soberbia y la ambición de poder del hombre, porque la naturaleza en
general hace todo lo que tiene que hacer sin esperar ninguna recompensa y no
puede ser más asombrosa.
Hemos conseguido adoctrinar nuestra mente, adormecerla,
insensibilizarla hasta el punto que los problemas, las privaciones y las
miserias de nuestros semejantes no nos afectan, no son “nuestro problema”.
Esa filosofía individualista, muy alejada de la cultura del
grupo, asociación o corporación nos inmoviliza ante los excesos y las
injusticias, además aceptamos como algo natural lo que no lo es.
No nos escandaliza que unos campeones del mundo de una
disciplina deportiva, léase Futbol, Tenis, Formula 1, Béisbol, Baloncesto,
etcétera ganen millones de euros mientras que en otros deportes de no menor
dificultad Balonmano, Vóleibol, Baloncesto femenino, apenas ganan una décima
parte o menos incluso.
Asumimos como norma inamovible, un principio a todas luces
injusto que incluso apoyamos.
¿Cómo es posible que ante un posible fraude fiscal de un
multimillonario como Messi o Ronaldo, se forme una plataforma para pedir que le
condonen la deuda?
Y lo más triste es que quien lo pide quizás tiene un sueldo
de 25.000 € anuales y tiene que pagar + - un 22% de IRPF es decir 5.500€ aproximadamente.
Los futbolistas en España pueden redistribuir su carga
fiscal para evitar el palo directo de la progresividad del IRPF. La ley de
1985, que se modificó en 1996, establece que un 85% de los ingresos de estos
deportistas deben tributar por IRPF, con un 47% de tipo marginal de pago
máximo, mientras que un 15% puede tramitarse a través del Impuesto de
Sociedades, cuyos hipotéticos beneficios tributan al 28%.
Es decir, si un jugador recibe 10 millones de euros como
ingresos totales (también, por ejemplo, los contratos de publicidad a la cesión
de derechos de explotación de la sociedad), 8,5 millones tributarán al 47% y el
1.500.000 restantes al 28%. 8,5 millones (si fueran brutos, normalmente cobran
en neto pagando el equipo de futbol el IRPF) tributarán al 47% y el 1.500.000
restantes al 28%.
¿No parece estúpido que alguien esté dispuesto a condonar
deudas a personas que ganan millones de euros?, teniendo en cuenta además que
esos millones sirven para construir hospitales o escuelas por ejemplo.
Debemos luchar por una sociedad más justa, más igualitaria y
más equiparada, donde la diferencia entre ricos y pobres sea menor. Para
conseguirlo debemos votar partidos políticos que se comprometan a una mejor
distribución de la riqueza, donde paguen más los que más tienen.
La LIBERTAD es un privilegio que debemos alcanzar, para ello
tendremos que impedir que los privilegiados dejen de serlo un poco menos y no contaminarnos
con sus argumentos para crear MIEDO.
No se trata de impedir que obtengan beneficios por su actividad
sea cual sea, se trata de impedir los excesos, como ocurre en otros países de
nuestro continente, teniendo la seguridad de que no se marcharan del nuestro
por tener que pagar más, simplemente ganaran menos, pero seguirán ganando y no
hay empresario que cierre un negocio si gana dinero sea más o menos.
Ángel Fernández
04-07-2017


No hay comentarios:
Publicar un comentario