miércoles, 27 de junio de 2018


Los gráficos  no se pueden ver.
LA META SE LLAMA LIBERTAD

LIBERTAD, la palabra más utilizada, repetida, reiterada, frecuente e insistente, que está en boca de todos y que los partidos políticos utilizan de manera constante, tenaz e invariable.

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Nací en Madrid en el año 1.947, crecí en una época donde la única LIBERTAD de la que disfrutábamos era la del slogan del Régimen “España una Grande y Libre”.

En los años de mi adolescencia vivía en el Distrito de La Latina, y recuerdo que todo era malo o ilegal, cualquier acto de alegría fuera del ámbito familiar era pecado, estaba prohibido reunirse, se consideraba una acto clandestino y podías ir a la cárcel. En esa época cualquier policía de uniforme los “famosos grises”, te podían parar en plena calle y llevarte al calabozo sin tener que darte ninguna explicación y que ni se te ocurriera enfrentarte verbalmente porque además te podían dar con la porra sin el menor miramiento.

En esa época también si un cura te paraba por la calle y te pedía que le besaras la mano, tenías que hacerlo o podías tener problemas. La única LIBERTAD de la que disfrutabas se circunscribía a tu familia y a tus amigos más íntimos.

Fue un período triste y gris dominado por los vencedores, se veían muchos militares uniformados, el uniforme era un distintivo de altivez y orgullo,  curas, monjas, ujieres, ordenanzas, botones, porteros de hoteles de lujo, serenos, guardias urbanos, guardias civiles, policías nacionales, guías de museo y un largo etcétera de trabajadores y ciudadanos iban uniformados, algo que les distinguía y les hacía más respetables, pertenecían al mismo bando, se valoraba. Ellos (los curas, los policias y los militares) si disfrutaban de libertad, prácticamente eran los dueños del país y en sus reuniones, círculos y tertulias la LIBERTAD era mayor.

Los obreros por definición eran comunistas y por tanto un señuelo al que siempre podían acudir a pegar o detener cuando estaban aburridos, cabreados o simplemente  porque les tenían antipatía, con la clase media había algún miramiento siempre y cuando no sacaras los pies del plato y te comportaras dentro de las pautas que marcaba el dictador.

Dicen que España es un país católico, que el 60 % lo somos, en la década de los 50, 60, 70, eras católico, si, o si, si te revelabas tenías que pagar un alto precio, ni te podías casar (casarse por lo civil estaba mal visto), ni trabajar, ya que en muchas empresas si no declarabas ser católico no te contrataban, por supuesto no te decían que era por eso pero no hacía falta, lo sabías, y para cualquier gestión oficial no ser católico era sinónimo de problemas, tardanzas e incluso imposibilidad de realizar la gestión con éxito. En definitiva la falta de LIBERTAD seguía siendo absoluta.

Además eras presa de cualquier amigo del régimen que te tuviera manía. Así que todos éramos católicos no por convicción sino para no tener problemas. No podías bautizar a tu hijo o hija con nombres extranjeros, las niñas obligatoriamente tenían que tener de primer nombre María.

Hasta bien entrados los años 60 estaba prohibido el uso de condones, no de forma oficial pero si oficiosa, los conseguías en el Rastro y en una calle del centro de Madrid que era donde únicamente los vendían.

Estando ya casado y con hijos, ibas a una farmacia para comprar preservativos donde atendieran hombres, porque si eran mujeres te daba vergüenza y pedías aspirinas, (hasta ese punto habíamos sido reprimidos) cualquier farmacéutico te podía no solo no vendértelos, sino que además se creía con el derecho de recriminarte, y ofenderte por usarlos.

Existían piscinas para hombres y otras para mujeres y en las mixtas había vigilantes para que no se cometieran actos impuros que atentaran contra la dignidad de los demás bañistas. Recuerdo que en una de ellas me obligaron a cambiarme el bañador porque era blanco y resaltaba con mi piel morena, lo que era una inmoralidad. En otra ocasión nos llamaron la atención; estábamos mi novia y yo en el césped, ella sentada con las piernas estiradas y la espalda apoyada en un árbol, yo tumbado con la cabeza en sus muslos, el resto del cuerpo separado y los dos leyendo un libro, pues eso también era atentado contra la moral.

Las películas, el teatro, las revistas y los libros, pasaban por una censura implacable durante la dictadura franquista. Con la idea de mantener la moral que se imponía desde el régimen, uno de los grandes objetivos de la censura fue el cine, y especialmente sus actrices. Son muchos los cambios que se produjeron, especialmente en escotes, también se cambiaron algunos títulos de películas e incluso diálogos que en algunos casos como en Mogambo, terminaron siendo mal censuradas ya que al cambiar el original, para que no se produjera un adulterio, se convirtió en un incesto.

En esa época la LIBERTAD consistía en ver, oír, callar y acatar, era tal el dominio sobre la población que ni siquiera disimulaban.

La gran mayoría de pisos de protección oficial que eran de hasta 120 m2, era para los que habían servido al régimen franquista. Incluso tuvieron que cambiar la ley porque al principio se hacían pisos de protección oficial de 150 y 200 m2, en zonas privilegiadas y que por supuesto eran adjudicadas a personas eminentes y afines al régimen.

Podría seguir poniendo ejemplos, porque en la Universidad había más de lo mismo, aunque había algunas rendijas por las que entraba un aire fresco de libertad aunque escaso y de poca intensidad.

Pese a todas las restricciones descritas y muchas más que podrían dar para un libro, lo cierto es que los jóvenes de entonces éramos capaces de ser felices, algo nada extraño si vemos hoy a los niños de países en guerra como Irak, Yemen o tantos otros, donde los niños juegan entre los escombros. No se echa de menos lo que no se conoce.

La LIBERTAD es el bien más preciado, incluso más que la seguridad, sería interesante preguntarle a una gacela que desea más, vivir en libertad en la sabana aunque pueda morir de sed, de hambre o incluso por algún depredador o vivir en un zoológico segura pero prisionera.

En la década de los sesenta, podían contratarte a prueba y tenerte trabajando seis meses sin cobrar, eso le ocurrió a mi mujer mi novia entonces, entró a trabajar como secretaria en el Ministerio de Agricultura y durante el período descrito trabajó gratis.

Si eso ocurría en un empleo público es fácil imaginarse lo que pasaría en las empresas privadas.

En esos años hubo una eclosión de actividades e iniciativas, España pasó de ser uno de los países más pobres de Europa a crecer, durante esa década, a un ritmo medio del 7% propiciado por una apertura hacia Europa y EE.UU. principalmente, además de gran cantidad de actividades culturales y políticas, siempre al margen y casi siempre en contra del régimen y del Poder.

El período comprendido entre 1960 y 1973, recibe el nombre de milagro económico español. En los años 60 no era muy difícil encontrar trabajo, la primera tasa de paro que estimó la Encuesta de Población Activa (EPA) corresponde a 1964. A finales de ese año el desempleo afectaba al 2,1% de la población activa, sin contar los españoles que emigraban al extranjero y que era un 5% de la población activa, más un 2% de temporeros. Aunque dicho así un 9,1% parece un gran dato si comparamos con Alemania el 1% y Francia el 2%, (y no había emigración) no es tan halagüeño.

En esa época la llegada de Empresas extranjeras era constante y la apertura de sociedades de todo tipo y entidades bancarias era permanente, los periódicos estaban llenos de anuncios de trabajo. ,

Poco a poco los ciudadanos de este país fuimos adquiriendo lenta pero paulatinamente una mayor LIBERTAD en todos los ámbitos, tanto personales como profesionales.

Era tal la necesidad de encontrar buenos profesionales, que en los anuncios para asegurarse que escribieran los mejor cualificados, figuraban siempre dos conceptos que los trabajadores y directivos valoraban muy positivamente, “trabajo fijo y la remuneración del puesto”. Hoy es excepcional que en un anuncio  de trabajo figure en el cabecero los ingresos del cargo

Quedarse en el paro en esos años era algo que avergonzaba al que se encontraba en esa situación, porque se consideraba que si alguien estaba en el paro, o era incompetente o había cometido alguna irregularidad en su trabajo. Algo verdaderamente injusto que muchos trabajadores tuvieron que soportar.

Aún hoy he conocido algún caso en que el desempleado no ha cobrado el paro por considerarlo vergonzante, algo inédito en el siglo XXI, pero real, que demuestra como los principios que nos inculcan aunque sean estúpidos nos pueden atenazar y condicionar.

Durante décadas y aunque los estándares de LIBERTAD se mantenían e incluso crecían, España sufría varías crisis, la del petróleo en 1973 y el colapso del sistema monetario internacional de Bretton Woods en 1979.

Factores internacionales e internos volvieron a poner en un brete a la economía española entre 1975 y 1985. La incorporación a la Comunidad Económica Europea (1986) obligó a partir de ese año a un proceso culminante de desmantelamiento industrial denominado como reconversión industrial durante el mandato de Felipe González. Produjo huelgas y aumento considerable del paro.

En definitiva durante los últimos cincuenta años, hemos tenido períodos de crecimiento y recesión, pero durante ese trayecto conseguimos altos grados de LIBERTAD.

De manera muy significativa entre 1982 y 1996 un periodo marcado por la urgencia del cambio político, se abre una época de modernización económica y social, extensión del Estado del Bienestar, reducción de desigualdades sociales.

Más LIBERTAD en definitiva, que incluye la convergencia con Europa. Durante las presidencias de Felipe González, el gobierno invierte en la construcción del Estado del Bienestar pero a la vez, insertó el país en un determinado contexto económico internacional, tomando medidas económicas que terminan abriendo una brecha con los trabajadores y los sindicatos, algunos ejemplos:

Felipe González, como todos los presidentes que le han seguido hasta la actualidad, ha apoyado la invasión norteamericana de turno. Es su caso fue a principios de los años 90 a Irak.

Durante la campaña electoral de 1986, prometió acabar con la temporalidad en el trabajo. Después de ganar esas elecciones legalizó las Empresas de Trabajo Temporal.

Prometió crear 800 000 empleos en su primera legislatura y en solo dos años se destruyeron 600 000. Cuando abandonó el poder la tasa de paro había aumentado sostenidamente hasta superar holgadamente el 20%.

Prometió rebajar la edad de jubilación hasta los sesenta y cuatro años. Nunca lo hizo.

Atacó la progresividad fiscal en 1991 haciendo pagar más a los que menos tenían y haciendo pagar menos a los que más poseían. El PSOE aumentó el tipo más bajo hasta el 20% -el que afectaba a las rentas más bajas que ahora pagaban más- y el más alto lo redujo al 53% -el que afectaba a las rentas más altas que ahora pagaban menos-.

Inició los conciertos educativos con la Iglesia católica que consisten en pagar con el dinero público de todos, incluidos los que no son católicos, la educación en las creencias privadas de una parte de la población, la católica.

En 1988 hizo una reforma en el mercado laboral que abarató el despido en beneficio de la patronal.

Pese al giro de un PSOE de izquierdas que contaba con el apoyo mayoritario de la ciudadanía hacía la derecha, (aunque vendida como centro-izquierda) la realidad es que en cada legislatura fue derivando hacia políticas neoliberales, que fueron aplaudidas y recompensadas por las elites económicas, apoyando claramente a su partido e incluso alabado por personas como Emilio Botín.

Durante decenios nuestro sistema de Salud Pública, se convirtió en un ejemplo en el que se miraban desde muchos países de Europa sin disimular una cierta envidia. Incluso un presidente norteamericano Obama, contrata al responsable de Sanidad del Gobierno Vasco para tratar de implementar un sistema parecido en los EEUU.

Así con períodos de crecimiento y otros de recesión, evolucionamos como sociedad  y alcanzamos unas altas cuotas de derechos y libertades nunca conocidos hasta entonces en España.

No obstante, quizás no fuimos conscientes de que la libertad de la que disfrutábamos se iba cercenando poco a poco, casi sin darnos cuenta, nos conformamos con una LIBERTAD en las costumbres, mientras nos reducían la libertad en aspectos económicos y sobre todo laborales, con leyes cada vez más restrictivas cediendo derechos a cambio de un crecimiento que no siempre llegaba a la clase media y trabajadora, verdadero soporte del cambio.

Hasta que llega la Gran Recesión, que se gesta en EEUU y contagia a toda Europa con las famosas “hipotecas subprime” encabezas por Lehman Brothers

En julio de 2008, los bancos y las principales instituciones financieras de todo el mundo anunciaron pérdidas de alrededor de 435.000 millones de dólares, se iniciaba el crisis financiera mundial de la que casi ningún país se ha librado y por supuesto España tampoco.

Había nacido la “excusa perfecta” para empezar a reducir sin miramiento los niveles de libertad y bienestar que habíamos conseguido durante más de tres décadas y con la antigua pero eficaz arma de EL MIEDO, consiguieron desbaratar en tan solo tres años lo que habíamos conseguido en décadas de esfuerzo y lucha.

En España supongo que como en otros países la LIBERTAD se ha ido reduciendo, constriñendo, sometiendo en la medida que los gobernantes y los poderosos, han ido adquiriendo, comprando y manipulando la realidad con el gran enemigo de la LIBERTAD otra vez EL MIEDO.

Es el arma más eficaz contra los deseos de LIBERTAD de los ciudadanos, poderosa porque atenaza, acobarda, somete e impide que la gente se rebele, consiguiendo que se acepten la ley Mordaza, la Lomce, y otras leyes injustas, manteniendo los privilegios de las minorías.

Se generalizan los trabajos precarios, se desmonta la sanidad universal pública y gratuita, que al no dar respuesta al ciudadano este se ve obligado a contratar una sanidad privada que supone un importante esfuerzo económico cómo es mi caso. Durante décadas  la sanidad pública ha sido un ejemplo de eficiencia y calidad, que era la envidia del mundo entero.

Aprovechando la crisis y con los recortes se ha beneficiado de manera partidista y grosera a las empresas privadas sanitarias traspasando millones de clientes que antes no necesitaban de sus servicios, salvo que quisieran tener un trato más personal y elitista, pero no de mejor calidad ni en sus médicos ni en sus medios.  

El sector privado gana cada vez más peso en la sanidad española. Los últimos datos publicados por la Fundación IDIS, el lobby de las aseguradoras y clínicas de titularidad privada, son inequívocos. La financiación pública representó en 2013 el 71,5% del gasto sanitario total en España. La privada aportó un 28,5%. Se trata de la proporción más alta de la última década, muy superior a la de varios países de nuestro entorno, como Reino Unido (13,4%), Francia (21,3%), Italia (22,6) o Alemania (23,7%).

Aunque no tengo los datos, con toda seguridad en este año 2.017 las estadísticas indicaran un crecimiento mayor del sector médico privado que en los años anteriores, en detrimento del público.

Lo decepcionante del asunto es que no se debe a que tengan un mejor servicio en todas la áreas, se debe a que los servicios médicos públicos han sido esquilmados, empobrecidos, debilitados e incluso a veces destruidos, obligando a los ciudadanos a tener que ir a la sanidad privada que no es barata, salvo cuando eres joven, que apenas la necesitas salvo para los embarazos.

Hoy los mayores de sesenta años que es cuando más se requiere el servicio médico y que tengan como es mi caso contratada una póliza de seguros para dos personas tendrán que pagar alrededor de tres mil euros anuales o más, sin incluir las medicinas y algunos tratamientos que no están englobados en la póliza.

En la misma proporción o seguramente aún mayor que la pérdida de LIBERTAD, nos desayunamos todos los días con una ristra de escándalos de prevaricación, financiación ilegal de los partidos, estafa, apropiación indebida y todo tipo de corrupción.

A mayor corrupción menos LIBERTAD. ¿Es España un país corrupto?

Claro que sí, aunque poco a poco se va abriendo el camino de la transparencia en nuestro país. El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) ha hecho públicos los indicadores de la actividad judicial contra la corrupción (entre julio de 2015 y septiembre de 2016, algo más de un año), que nos dejan una potente radiografía de uno de los principales problemas para la sociedad española. Y hemos encontrado estos preocupantes e indignantes datos:

1.378 PROCESADOS / ACUSADOS

166 PROCEDIMIENTOS

77% HOMBRES

Un dato muy llamativo es que del total de acusados y procesados por corrupción, 1.060 (el 77%) eran hombres, mientras que 318 fueron mujeres.

El coste de la corrupción en España: más de 7.500 millones‎, que paradójicamente es prácticamente la cifra que nos pide Bruselas que recortemos, 8.000 millones.

Lo que parece meridianamente claro es que los Empresarios y los Políticos temen a los ciudadanos con formación y con libertad para expresar, informar, argumentar y convencer. El movimiento del 15M, les cogió de improviso y han decido que algo así no vuelva a suceder, ¿y cómo conseguirlo?

Implementando Leyes restrictivas, que provoquen MIEDO, el mejor antídoto contra LA LIBERTAD;

a + MIEDO – LIBERTAD.

El informe de Amnistía Internacional, titulado España: el derecho a protestar, amenazado. Pone de manifiesto los abusos de la policía contra los manifestantes, la falta de rendición de cuentas por esos abusos y la determinación de las autoridades españolas de reforzar una legislación represiva.

Desde que la crisis económica y financiera golpeó a España, la pérdida de puestos de trabajo, las medidas de austeridad y lo que se percibe como una falta de transparencia en la toma de decisiones han llevado a miles de personas a salir a la calle a expresar su protesta. En 2012 hubo casi 15.000 manifestaciones en toda España: unas 40 por día. En 2013 hubo 4.500 solamente en Madrid: un incremento de un millar respecto al año anterior. Como el propio gobierno ha reconocido, sólo hubo actos violentos en menos del uno por ciento de las protestas.

http://www.bez.es/images/carpeta_relacionados/16372_Manifestaciones_en_Espana.jpg

El Congreso de los Diputados, con la mayoría absoluta del gobierno del PP, aprobó a finales de marzo de 2015 la Ley Orgánica del Código Penal y la Ley Orgánica de Seguridad Ciudadana que restringen el derecho a la libertad de reunión pacífica, asociación y expresión. Estas reformas introducen, entre otras, nuevas medidas antiterroristas y legalizan la devolución en caliente e ilegal de migrantes y refugiados desde Ceuta y Melilla a Marruecos.

Los nuevos delitos contenidos en la Ley de Seguridad Ciudadana restringen indebidamente el derecho a la libertad de reunión pacífica y expresión, criminalizan algunas formas legítimas de protesta e incrementan las penas para otras. Las nuevas disposiciones contienen limitaciones a los lugares y las fechas en las que se pueden celebrar manifestaciones, incluida la prohibición de las "reuniones espontáneas" en determinados lugares y multas a las personas que las organicen.

Se le otorga a la policía amplios poderes de decisión, sin salvaguardias de procedimiento, para multar a las personas que les muestren "falta de respeto". También se restringe la grabación de agentes de policía en vídeo, con multas de hasta 30.000 euros para quienes difundas las imágenes. En los últimos años, las imágenes grabadas durante manifestaciones han sido fundamentales para demostrar el uso excesivo de la fuerza y otros abusos de la policía durante el control policial de las manifestaciones.

Las autoridades gubernamentales, no los tribunales, impondrán multas por numerosos delitos de orden público, lo que pondrá en riesgo las garantías procesales.

Determinados delitos se redefinen como "agravados" cuando, entre otras cosas, tengan lugar en el contexto de las manifestaciones o reuniones de gran tamaño. La definición de "obstrucción" es tan ambigua que puede incluir actos de resistencia pasiva y puede equipararlos a actos violentos.

La definición de los delitos nuevos o enmendados significa que pueden aplicarse a conductas que están protegidas en virtud del derecho internacional de los derechos humanos. En este sentido, la nueva legislación infringe el requisito de certidumbre jurídica, es decir, el requisito según el cual las leyes deben estar formuladas con precisión suficiente.

Y todo para instalar EL MIEDO en nuestro ánimo, aunque si este término produce una cierta "urticaria intelectual", tal vez pensemos en temor, ansiedad o estrés. Todas estas emociones tienen en común que se activan cuando percibimos amenazas y que nos hacen pagar un alto precio, en nuestra vida y en nuestro desempeño.

Uno de los resultados que provoca en el individuo, es el conformismo, el miedo impide  progreso, crecimiento, avance, y todos los estímulos que nos ayudan a prosperar como persona y como sociedad.

Para poder recuperar confianza y libertad no hay más remedio que desprendernos del MIEDO, empezando por las urnas. Hay que refundar el estado de bienestar para que pueda evolucionar en la profundización de derechos, y para que la adquisición de esos derechos no pueda estar sujeta a retroceso alguno, hay que incluirlos en la Carta Magna.

Tenemos la necesidad perentoria de crear los rudimentos para un nuevo modelo económico y productivo, basado en unas relaciones laborales justas, desandando los caminos de la precariedad y del exilio económico de nuestros jóvenes, y también apostando por el desarrollo de líneas de productividad económicamente viables y medioambientalmente sostenibles. Hay que subrayar que las mafias son consustanciales a monocultivos como el del ladrillo y las infraestructuras.

No estoy en desacuerdo con los principios del Mercado Libre o de Libre Competencia, al contrario, la competencia es buena, nos obliga a mejorar, especializarnos, transformarnos, evolucionar, y ser más competitivos. Pero todos sabemos que el mercado hay que regularlo para evitar un bien descrito y pormenorizado que se estudia en un curso básico de economía de mercado: el monopolio y el oligopolio y determinadas prácticas ilegales y dañinas como el dumping.

Empezamos por el monopolio, que en griego significa vender uno. Digamos que es una situación de privilegio legal o fallo de mercado, ya que sólo existe un productor (monopolista) que posee un gran poder de mercado.

Seguimos con el Oligopolio. Es un mercado dominado por un reducido número de productores o distribuidores. Es un mercado que se encuentra en una posición intermedia entre lo que se conoce como competencia perfecta y el monopolio. Hay que añadir que un mercado oligopolístico puede presentar, en algunas ocasiones, un alto grado de competencia y competitividad, aunque eso ocurre raramente.

Con esta pincelada, he pretendido diferenciar entre lo que representa un mercado libre con competencia perfecta y lo que no lo es, durante décadas las empresas energéticas y estratégicas (Oligopolios) eran propiedad de la nación, estaban  incluidas en El Instituto Nacional de Industria (INI) una entidad estatal española, creada como un soporte institucional para promover el desarrollo de la industria en España.

Entre los años 1940 y 1980 constituyó de hecho el grupo empresarial más grande e importante del país. El INI desapareció en 1995 y sus funciones fueron asumidas por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).

Destacaremos algunas de las más importantes que han sido privatizadas con la excusa de una mejor competitividad aunque la realidad es que eran rentables y lo que se han trasvasado son los beneficios, antes, de todos los Españoles, ahora, de multinacionales privadas (verdaderos gobiernos en sí mismos), CAMPSA (actualmente grupo Repsol Campsa y Petronor) SEAT, ENDESA, ENSIDESA, IBERIA, CASA, RENFE, TELEFONICA, TABACALERA, ETC.

Y en la banca aunque no pertenecía al INI, estaba el Banco Hipotecario de propiedad estatal, cuya labor  fue magnifica y de alguna manera equilibraba una balanza en el mercado Hipotecario de España, ayudando a muchas familias a pagar una vivienda, ya que daban mayores facilidades, y no aplicaban los desahucios con el rigor de la Banca privada. Aun con esa política de ayuda y apoyo a los hipotecados, los resultados económicos de la entidad eran positivos.

Por supuesto que todos los cambios que se hacen se venden como primordiales, necesarios, inevitables, ineludibles, y que a la postre conllevan una menor independencia (LIBERTAD) de los gobiernos en sistemas neoliberales como el que tenemos en casi toda Europa. 

Podemos definir al Neoliberalismo como el conjunto de ideas políticas y económicas capitalistas que defiende la no participación del Estado en la economía, dejando por fuera cualquier injerencia gubernamental, fomentando así la producción privada con capital único sin subsidio del gobierno.

De acuerdo con esta doctrina, debe haber plena libertad de comercio (libre comercio), ya que este principio garantiza el crecimiento económico y desarrollo social de un país. Y que en el fondo no es más que un slogan, tras el que se oculta, la libertad de saltarse las leyes que protegen la seguridad jurídica y económica de un país, es permitir que las grandes empresas, se salten a la torera los convenios y los derechos adquiridos por los trabajadores. Surgió en la década de 1970 a través de la escuela monetaria de Milton Friedman como una solución a la crisis que afectó a la economía mundial en 1973, causada por el excesivo aumento de los precios del petróleo.

Ahora veamos el Comunismo, es un movimiento político que promueve la formación de una sociedad sin clases sociales, donde los medios de producción sean de propiedad común. Esto implica que la propiedad privada de dichos medios no existiría, lo que llevaría el poder a la clase trabajadora.

En su fin último, el comunismo busca la abolición del Estado: si no existe la propiedad privada de los medios de producción, no existe la explotación. Por lo tanto, la organización estatal no sería necesaria.

Si comparamos ambos extremos, observamos que ambas ideologías son tan extremas como parecidas, ambas pretenden imponer un modelo en el que los gobiernos pierdan prevalencia e incluso puedan desaparecer, y en ambas no se busca el bienestar de los ciudadanos y el equilibrio entre las distintas clases sociales,  sino el de una determina minoría que maneja, promueve y distribuye a su antojo e interés los medios económicos y productivos y financieros.

Es cierto que en los países comunistas al uso (no consideramos a China por razones obvias), se caracterizan por que no hay ricos, salvo los dirigentes que más que ricos, viven con ciertos privilegios que les acercan a esa elitista clase social privilegiada.

Pero lo cierto es que en los países donde el neoliberalismo el sistema imperante, ocurre algo parecido. Pongamos el caso de España en estos últimos nueve años.

Actualmente España es el país de la OCDE en el que más ha crecido la desigualdad desde el inicio de la crisis, tan solo por detrás de Chipre y superando hasta en catorce veces a Grecia, según el informe "Una economía al servicio del 1 %" que ha publicado hoy Oxfam Intermon.

La ONG asegura que la pobreza y la exclusión en España han aumentado "de manera alarmante" en los últimos años, con 13,4 millones de personas en riesgo de exclusión en el año 2014 (el 29,2 % de la población española).

La distancia entre ricos y pobres ha crecido y en 2015, el 1 % de la población concentró tanta riqueza como el 80 % de los más desfavorecidos. "La fortuna de sólo veinte personas en España alcanza un total de 115.100 millones de euros", explica el informe.

En este sentido, España es el segundo país de la Unión Europea en el que más ha crecido la distancia entre rentas altas y bajas, sólo por detrás de Estonia, y entre 2007 y 2014 el salario medio español se desplomó un 22,2%.

Este análisis realizado por la organización Oxfam Intermon de gran prestigio y equidistante de cualquier ideología o partido político, es demoledor.

Por encima de las consignas, manifestaciones y declaraciones de los partidos de derechas o centro derecha como se gustan llamar, dejan sus palabras huecas antes los hechos, que son los verdaderos valedores de aquello que se promete y que se convierten así en discursos cínicos y populistas. Aunque intentan utilizar este término para desprestigio de los partidos de izquierdas, la realidad es que el populismo es según muchos analistas y periódicos otra cosa.

Para la revista The Economist, cuando un partido se apoya en lazos de “patronazgo y corrupción” o, como otro comentarista argumentó, que Berlusconi hablaba “en el lenguaje del hombre común de la calle”. Según el New York Times, en Europa es “populista” cualquiera que quiera poner límites a la migración interna o sea euroescéptico; con esos dos rasgos ya alcanza para ganarse el mote.

El líder italiano Beppe Grillo es por supuesto un “populista” ya que critica al establishment político italiano.

No importan las ideas que uno tenga en cualquier otro asunto: si uno habla como la gente común, si critica a Estados Unidos, si tiene problemas con el curso que está tomando la Unión Europea o con su establishment político local, uno es un “populista”. Y no importa si se trata de un izquierdista radicalizado o de alguien de extrema derecha. En Grecia, según nos informan, Syriza es por supuesto “populista”. Pero también lo son sus enemigos del movimiento Neo-Nazi Amanecer Dorado. Las ideas de ambos grupos son totalmente opuestas en todas y cada una de las maneras posibles, pero sin embargo ambos se las arreglan para pertenecer a la misma familia política. Ambos son “populistas”.

Toda esta maraña de conceptos, pensamientos, opiniones y conjeturas, tienen un fin una meta real, confundir a los ciudadanos que al no saber muy bien quien dice la verdad y quién miente y ante el miedo a perder su status, (el trabajo en los más desfovericídos) prefieren seguir como están, que adentrarse en un proyecto de país en el que los que piensan diferente van a arruinar nuestra maltrecha economía, y así nuevamente la libertad se cercena haciendo de los ciudadanos una manada bien aleccionada de borregos, que se conforman con lo que les dicen y con lo que les dan.

¿Alguien se imagina a un potentado millonario votando por un partido de izquierdas?, la verdad es que no, porque son coherentes y votan a los partidos que les permiten mantener sus privilegios y prerrogativas, y poco les importa si son partidos corruptos o no, teniendo en cuenta además que una de sus mejores armas es la de corruptores.

No es casualidad que antiguos ministros, presidentes y parlamentarios, gracias a las puertas giratorias han recalado en los Consejos de Administración de las empresas del IBEX35. Recordemos que 32 ex-políticos son consejeros solo en el sector eléctrico.

Los ex-políticos presentes en los consejos del Ibex se embolsaron más de 25 millones de €, sólo en 2015

Dos de cada tres grandes empresas cotizadas cuentan en su principal órgano de administración con antiguos dirigentes de partidos y altos cargos.

Debido a unas leyes claramente injustas y que parecen inamovibles, el puente entre políticos y grandes empresas es una verdadera autopista por la que transitan rápida y cómodamente, mientras los más desfavorecidos ven como sus derechos, libertades son cercenada y los salarios son cada vez más precarios.

Además, España es uno de los únicos tres países del mundo desarrollado que paga a sus expresidentes y exministros después de dejar su cargo. Las pensiones a políticos son poco comunes en Europa. Sólo algunos países compensan a sus políticos tras abandonar los cargos durante los años que están obligados a permanecer lejos de los puestos directivos de la empresa privada.

Sirva este resumen para dejar constancia que el principio en el que se basa la acción política, interesada no en mejorar la vida de los ciudadanos, aunque nadie lo dice, claro, estaría mal visto e incluso quizás algún grupo de enajenados podría intentar hacer algo para remediarlo, las consignas son claras y contundentes,

EL INTERÉS DE UN BUEN POLÍTICO ES MEJORAR LA VIDA DE LOS CIUDADANOS.

Pero la realidad es tozuda y se obstina en demostrar la enorme mentira de esa frase, aunque desgraciadamente algunos no quieren enterarse, es mejor vivir en la ignorancia, con una frase lapidaria, A MI NO ME INTERESA LA POLÍTICA y esa frase tan corta y rotunda es el enorme agujero por el que los que dirigen las instituciones hacen y deshacen según les viene en gana, a nadie le interesa lo que pasa si cobran su miserable sueldo o no, a final de mes.

A quién cree que las cosas son como son y no se pueden cambiar, yo les diría a los que piensan así que si eso fuera cierto aún existiría la esclavitud, el derecho de pernada, jornadas de 18 horas, las mujeres no podrían votar, y todos los derechos que hemos conseguido a través de siglos de lucha no existirían.

La utopía de hoy es la realidad del mañana.

El ser humano es una prueba evidente de que los límites están para superarlos, en atletismo por ejemplo   los 100 metros lisos 10s6d en 1.912 y 9s58d en 2.009, pongo este ejemplo como muestra de que el ser humano no deja de superarse así mismo, no solo en disciplinas deportivas sino en todas las actividades humanas que conformar nuestra personalidad e identidad como especie.

No obstante es necesaria una decisión firme y perseverante, primero de que queremos conseguir y después una lucha permanente e inquebrantable para conseguir lo que nos proponemos.

La mayor fuerza en un país democrático es en primera instancia las elecciones, cada cuatro años tenemos la posibilidad de votar. En general la gente vota dejándose llevar por el corazón en vez de por la razón.

Hablemos ahora del paro, este gobierno no hace sino presumir de que ha bajado el  paro, pero lo que no dicen es cuanto lo subieron, en este gráfico vemos claramente que sus políticas neoliberales consiguieron pasar del 13.79% de paro en 2.008 a 25.77% en 2.012.

https://upload.wikimedia.org/wikipedia/es/timeline/2464dde3b88815004c77478d444f67a8.png

Mientras que la tasa de desempleo en la zona euro se mantuvo estable en marzo de 2.017 respecto al mes anterior en el 9,5%, su nivel más bajo desde abril de 2.009 y siete décimas por debajo de la lectura del año anterior, según los datos ofrecidos por Eurostat, que vuelve a colocar a España (18,2%) como el segundo país con peores cifras de toda la región tras Grecia (23,5% en enero).

Aunque el paro ha bajado lo que no dice la encuesta es la calidad del trabajo, veamos algunos ejemplos:

El INE precisa que el salario más frecuente en 2.016 fue de 15.500 euros anuales, unos 7.200 euros menos que el salario medio. El organismo estadístico explica esta diferencia entre el salario medio y el más habitual en que hay muchos más trabajadores con sueldos bajos que con sueldos altos.

Para empezar, como referencia, hay que tener en cuenta que el sueldo medio en España en 2015 fue de 26.259 euros al año. Es decir, 2.188 euros al mes, si se realiza el cálculo en doce pagas anuales, según recoge Expansión/ Datosmacro.com.

Así, por ejemplo, en Alemania la retribución media asciende a 47.042 euros anuales, en Francia a 37.792 euros y en Italia a 30.710 euros, montantes bastante más elevados que los que se cobran en España. Los que más cobran son los ciudadanos de Luxemburgo con un salario de 55.553 euros anuales, seguido de Dinamarca (54.416 euros), Reino Unido (49.621 euros), Países Bajos (49.235 euros) y Bélgica (46.693 euros).

Por debajo tenemos a Bulgaria con (5.080 euros) al año, seguido de Rumanía (6.222 euros), Lituania (8.116 euros), Portugal (17.280 euros) y Grecia (20.296 euros). 

A nivel universitario donde España, con 1.600.000 alumnos de enseñanza superior, se ha situado en el quinto puesto entre los países miembros de la Unión Europea en número de estudiantes universitarios, tras triplicar las matriculaciones en este nivel educativo respecto a hace veinte años, según se recoge en el último informe anual de Eurostat, realizado por la Oficina de Estadística de la Unión Europea.

En la Unión Europea cursan estudios universitarios 12 millones de alumnos, lo que representa el 15% de la población estudiantil, porcentaje que en España alcanza el 18%. Alemania, con 2,1 millones de universitarios y Francia, con 2 millones, son los Estados miembros de la UE con mayor número de estudiantes de enseñanza superior, seguidos por Italia y Reino Unido (1,9 millones de universitarios), y España (1,6).

Sin embargo estos datos que deberían ser optimistas, esconden una realidad muy triste y es que la falta de oportunidades de los jóvenes licenciados, hace que tengan que buscar trabajo en otros países con lo que España pierde o mejor derrocha talento que otros países más avanzados aprovechan y que nos relegan a depender de estados con más acierto y capacidad.

Según el diario.es, el estudio Laboratory Catalog 2016/17 - METTLER TOLEDO, estima que hay 700.000 españoles y españolas que abandonaron su país natal entre 2008 y 2012. Una cifra que los datos oficiales reducen a 225.000 personas. De este conjunto, "ni todos encajan con la 'fuga de cerebros' ni todos se van a quedar fuera para siempre", apunta González-Ferrer. Aunque lo cierto es que el aumento de los emigrantes con una edad comprendida entre los 30 y 35 años hace pensar en un retraso en el retorno, pues el motivo de la marcha no son tanto los estudios y la formación como la búsqueda de empleo.

Pero los datos son fríos e interpretativos y según quién los analice son muy negativos o como unos verdaderos trileros, pueden convertirlos en positivos.

Llegados a este punto solo quedan dos opciones, nos resignamos y malvivimos en un país donde cada vez los ricos son más ricos.

El número de millonarios españoles aumentó 2.015. En España más que en cualquier otro país de Europa. Ya son 193.000 personas las que declaran tener un patrimonio superior al millón de dólares en España, lo que supone un incremento del 8,4% respecto a 2014, según el XX informe Mundial de la Riqueza (World Wealth Report, en sus siglas en inglés) difundido por la consultora Capgemini. Desde que estalló la crisis financiera, en 2008, el número de millonarios españoles se ha incrementado un 50%, precisa el estudio.

A la vez que hay más ciudadanos millonarios también han crecido el número de españoles cuyas rentas se han visto disminuidas de manera drástica y son cada vez más pobres.

Veamos la siguiente estadística:

Fuente: OECD

Fuente: OECD

El punto-rombo blanco indica la caída de renta disponible del 10% más pobre. Casi un 14%. El punto-rombo negro, el descenso de la renta disponible del 10% más rico. Cayó menos de un 2%.  Somos el país con mayor variación en la diferencia entre estos dos grupos de la población. (y eso que los datos solo llegan a 2011)

¿Y cómo es posible que nos haya ido tan mal? Pues porque el principal factor que aumenta las diferencias es el trabajo. Mejor dicho, el no trabajo. Y ahí, imaginad quién lidera…Es decir, las diferencias entre ricos y pobres han aumentado en nuestro país porque la gente ha perdido trabajo (color azul barra) y no tanto por el aumento de las diferencias salariales (color gris barra).

Si el gráfico lo hiciéramos en 2.017, seguro que es aún mayor la brecha entre ricos y pobres.

Nuestra única oportunidad es:

Si siempre haces lo mismo,

Los resultados también lo serán,

Para cambiar las cosas

Es necesario hacer algo diferente

Pensemos menos en ideologías y más en aquello que nos conviene, que nos ayuda a mejorar nuestra vida, desde el punto de visto físico y  espiritual, necesitamos sentirnos LIBRES:

La libertad es la facultad que toda persona tiene PARA Ser quien Es.

El problema es que vivimos en una sociedad materialista, sin valores, donde los actos de generosidad no son apreciados, más bien al contrario.

La individualidad es el paradigma en el que se premia la codicia, la soberbia y la ambición de poder del hombre, porque la naturaleza en general hace todo lo que tiene que hacer sin esperar ninguna recompensa y no puede ser más asombrosa.

Hemos conseguido adoctrinar nuestra mente, adormecerla, insensibilizarla hasta el punto que los problemas, las privaciones y las miserias de nuestros semejantes no nos afectan, no son “nuestro problema”.

Esa filosofía individualista, muy alejada de la cultura del grupo, asociación o corporación nos inmoviliza ante los excesos y las injusticias, además aceptamos como algo natural lo que no lo es.

No nos escandaliza que unos campeones del mundo de una disciplina deportiva, léase Futbol, Tenis, Formula 1, Béisbol, Baloncesto, etcétera ganen millones de euros mientras que en otros deportes de no menor dificultad Balonmano, Vóleibol, Baloncesto femenino, apenas ganan una décima parte o menos incluso.



Asumimos como norma inamovible, un principio a todas luces injusto que incluso apoyamos.

¿Cómo es posible que ante un posible fraude fiscal de un multimillonario como Messi o Ronaldo, se forme una plataforma para pedir que le condonen la deuda?

Y lo más triste es que quien lo pide quizás tiene un sueldo de 25.000 € anuales y tiene que pagar + - un 22%  de IRPF es decir 5.500€ aproximadamente.

Los futbolistas en España pueden redistribuir su carga fiscal para evitar el palo directo de la progresividad del IRPF. La ley de 1985, que se modificó en 1996, establece que un 85% de los ingresos de estos deportistas deben tributar por IRPF, con un 47% de tipo marginal de pago máximo, mientras que un 15% puede tramitarse a través del Impuesto de Sociedades, cuyos hipotéticos beneficios tributan al 28%.

Es decir, si un jugador recibe 10 millones de euros como ingresos totales (también, por ejemplo, los contratos de publicidad a la cesión de derechos de explotación de la sociedad), 8,5 millones tributarán al 47% y el 1.500.000 restantes al 28%. 8,5 millones (si fueran brutos, normalmente cobran en neto pagando el equipo de futbol el IRPF) tributarán al 47% y el 1.500.000 restantes al 28%.

¿No parece estúpido que alguien esté dispuesto a condonar deudas a personas que ganan millones de euros?, teniendo en cuenta además que esos millones sirven para construir hospitales o escuelas por ejemplo.

Debemos luchar por una sociedad más justa, más igualitaria y más equiparada, donde la diferencia entre ricos y pobres sea menor. Para conseguirlo debemos votar partidos políticos que se comprometan a una mejor distribución de la riqueza, donde paguen más los que más tienen.

La LIBERTAD es un privilegio que debemos alcanzar, para ello tendremos que impedir que los privilegiados dejen de serlo un poco menos y no contaminarnos con sus argumentos para crear MIEDO.

No se trata de impedir que obtengan beneficios por su actividad sea cual sea, se trata de impedir los excesos, como ocurre en otros países de nuestro continente, teniendo la seguridad de que no se marcharan del nuestro por tener que pagar más, simplemente ganaran menos, pero seguirán ganando y no hay empresario que cierre un negocio si gana dinero sea más o menos.

Ángel Fernández

04-07-2017






















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